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La puerta de Alcadía cerrada a cal y canto. |
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Con la puerta en las narices. Así se ha dado el nuevo regidor villenense que no ha podido estrenar hoy su despacho al haber sido cambiada la cerradura de la puerta de Alcaldía por su predecesora en el cargo. Eran las 9 de la mañana cuando Francisco Javier Esquembre se disponía a entrar a las dependencias de Alcaldía para iniciar su primera jornada de trabajo. Pero, hete aquí, que se encontró con la desagradable sorpresa de que la llave que minutos antes le había entregado el bedel de la casa consistorial no encajaba en la cerradura de la puerta de su despacho. Tras varios intentos fallidos, el regidor se percató de que la cerradura había sido cambiada sin que el conserje tuviese la más mínima información. Ante esta rocambolesca situación, más propia de una película del desaparecido Berlanga, al nuevo alcalde no le quedó otro remedio que apelar a la secretaria municipal con el fin de que se pusiese en contacto con su antecesora, la popular Celia Lledó, y le proporcionara la llave correcta para acceder a las dependencias sin tener que derribar la puerta. Pese a la gravedad de su acción, Lledó se ha negado a atender los requerimientos de la máxima funcionaria hasta que su sucesor no facilitase un despacho al grupo municipal del Partido Popular.
Lledó asegura que así se había acordado la semana pasada entre ambas partes, por lo que dijo no entender las denuncias públicas realizadas ayer por Francisco Javier Esquembre. Lo cierto es que el nuevo alcalde optó ayer por utilizar un tono conciliador en lugar de arremeter contra su predecesora. “Tenía todo el derecho a cambiar la llave pero a partir del cambio de gobierno el sábado, cuando dejó de ser alcaldesa no tenía derecho a conservar la llave de un despacho que ya no iba a ocupar, señaló Esquembre.
El regidor verde achacó el hecho a la “escasa comunicación” que ha habido en los últimos días con el Partido Popular para resolver el traspaso de gobierno. Esquembre reconoció que el grupo popular le solicitó el poder disponer el pasado viernes de despacho municipal y al no tener la solución hasta ayer lunes, el nuevo alcalde accedió a que Lledó mantuviese sus enseres en Alcaldía hasta ayer lunes, “pero con la condición de que fuesen trasladadas a primera hora de la mañana”, según aclaró Esquembre. El caso es que ni Lledó ni ninguno de sus colaboradores más cercanos se personaron a lo largo de toda la mañana de ayer en la casa consistorial, por lo que los 11 concejales que conforman el nuevo Gobierno municipal integrado por Los Verdes, PSOE y VCD, no pudieron celebrar su primer encuentro de trabajo en la mesa de reuniones que hay instalada en el despacho de Alcaldía. El nuevo Ejecutivo local se vio obligado ayer a iniciar la legislatura en una dependencia del departamento de Urbanismo. No obstante, la máxima autoridad local confía en que hoy se resuelva esta esperpéntica situación que por algunas horas mantuvo ayer en jaque al nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Villena. Pese a la actitud de atrincheramiento mostrada por Lledó, su sucesor en el cargo anunció ayer su voluntad de ofrecer al Partido Popular que uno de sus ediles forme parte de la Junta de Gobierno. Pero, tras lo vivido ayer, resulta toda una incógnita saber cuál será la respuesta por parte de la bancada popular. Lo que sí está claro es que se avecina una legislatura complicada para la Corporación municipal de la capital del Alto Vinalopó.
Vehículo oficial ecológico
Un detalle que tampoco ha pasado desapercibido ha sido ver una bicicleta provista con una silleta de bebé como asiento trasero estacionada en el aparcamiento reservado a vehículos oficiales frente a la puerta del Consistorio. Se trata, como no podía ser de otra manera, del medio de transporte ecológico utilizado por el nuevo alcalde de Villena. A eso se le llama predicar con el ejemplo. |