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Comparecencia de los ediles campistas, apoyando a Juan Richart. |
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Cese inmediato del asesor de confianza, Isidro Gosálbez. Esto es lo que han exigido esta mañana los 5 concejales campistas a Celia Lledó, a través de una carta, cuyo contenido han hecho público en rueda de prensa. De no ser así, el edil Juan Richart ha amenazado con dejar sus delegaciones en el Consistorio.
Ello provocaría, con toda seguridad, la reacción en cadena de los otros cuatro ediles díscolos, Juan Carlos Pedrosa, Virtudes Amorós, Adela Serra y Mari Paz Poveda, que han comparecido junto a Richart para defender la inocencia de su compañero en el altercado que tuvo el pasado lunes con Isidro Gosálbez.
Juan Richart ha ofrecido su versión de los hechos, asegurando que, en realidad, se trató de una “agresión” premeditada por parte de Gosálbez. Esta versión ha sido corroborada por el edil Juan Carlos Pedrosa, quien acompañaba a Richart en el momento que ocurrió el incidente, a escasos metros del Ayuntamiento. “Es un agresor que no lo ha hecho por casualidad, sino que fue a buscarme”, ha afirmado con dureza, Richart. El edil de Obras ha advertido que, “por dignidad, no puedo seguir siendo concejal si este señor continúa como asesor de la Alcaldía, ya que, después de amenazarme de muerte no puedo verle la cara todas las mañanas en mi puesto de trabajo”, apostillaba Richart.
Tanto Juan Richart como el resto de ediles campistas han lanzado un órdago a Celia Lledó para que destituya de manera fulminante a su asesor de Ocio, antes del pleno ordinario que se celebra mañana. De lo contrario, cabe la posibilidad de que se produzca un nuevo episodio de indisciplina por parte de los ediles díscolos, a la hora de emitir su voto cuando los grupos de la oposición exijan en una moción el cese de Isidro Gosálbez.
Por su parte, la edil Virtudes Amorós ha censurado la actitud displicente de la primera autoridad, Celia Lledó, al no tomar medidas disciplinarias contra su asesor de confianza por “haber agredido a un concejal”, según subrayó Amorós, al tiempo que añadía que “la alcaldesa ha obviado de nuevo a un edil y no ha salido en su defensa”.
Papeleta para Lledó
Difícil papeleta que tiene Celia Lledó si quiere contentar a las dos familias de su partido. A nadie se le escapa que la destitución de Isidro Gosálbez, además de autoinflingirse un castigo en sus propias filas, podría provocar la dimisión de la concejal María José Hernández, en solidaridad con su esposo. Algo impensable, teniendo en cuenta que el trabajo desarrollado por la edil de Urbanismo Residencial y Patrimonio ha sido fundamental para sacar adelante el proyecto de rehabilitación de la plaza de toros.
En este sentido, según fuentes consultadas por este diario, Lledó habría pedido ayer a Gosálbez que meditara la situación y renunciase voluntariamente a su cargo, como un gesto de sacrificio. Por tanto, se espera que, a lo largo de esta mañana, Isidro Gosálbez --quien se encuentra de baja médica tras el incidente del lunes-, presente formalmente su dimisión a la primera autoridad.
Utilización política
No en vano, el propio Gosálbez es consciente de que los campistas pedían su cabeza desde hace tiempo y, con este incidente, “se la he puesto en bandeja”, ha reconocido el asesor de Lledó. No obstante, Gosálbez se defiende de las acusaciones realizadas por Richart, asegurando que los ediles campistas “han magnificado” los hechos con la intención de utilizarlos políticamente y “volver a poner contra la espada y la pared a la alcaldesa”, según ha comentado a este diario, Isidro Gosálbez, poco después de conocer las exigencias formuladas por sus compañeros de partido.
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