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La Morenica |
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El pistoletazo de salida comienza con la llegada de su Patrona, La Morenica, desde la pedanía de las virtudes situada a 5 Km. de la ciudad, donde se encuentra su Santuario, declarado Bien de Interés Cultural y construido en 1490 cercano a una laguna desecada. Allí sitúa la tradición oral la aparición de la Sagrada Imagen en el año 1474, junto a la fuente del chopo, manantial natural donde se refugió la población cuando una epidemia de peste asolaba la ciudad.
La fiesta de la romería concentra a infinidad de romeros y esta se produce durante la tarde del último domingo de agosto. Antes, y por la mañana, se realiza el pasacalles anunciador de las Fiestas de Moros y cristianos, en el corazón de la ciudad. Esta jornada constituye un gran día de convivencia entre Villeneros y foráneos, y es el anuncio inminente de la llegada de nuestras fiestas.
Durante las fiestas, se producen diferentes actos representativos que las hacen únicas y emblemáticas. Las embajadas y guerrillas, se realizan en el marco incomparable del Castillo de la Atalaya, fortaleza edificada por los árabes en el siglo XII y declarada Monumento Histórico artístico. Los textos de estas representaciones se añadieron a principios del siglo XIX y fueron escritos alrededor de 1810. Estas embajadas se realizan bajo la mirada de una figura emblemática y tradicional en las Fiestas de Villena, la efigie de Mahoma. Figura compartida con la vecina localidad de Biar desde el 12 de Mayo hasta el 8 de septiembre, que goza de una tradición y respeto por los festeros villenenses.
catorce comparsas, siete moras y siete cristianas, engloban la totalidad de los 12.000 festeros que vestidos con sus característicos trajes, se dejan ver en los diferentes e intensos actos programados.
En la tarde del día cinco de septiembre, y tras el matutino pregón festero desde el balcón del Ayuntamiento, se produce la gran entrada de moros y cristianos. El comienzo de este acto, es producido cuando la Laureada Banda Municipal de Villena produce la "arrancá", marcando el recorrido con los acordes de pasodoble "la entrada", del maestro villenense Quintín Esquembre. Y es que Villena, ciudad natal del maestro Chapí, siempre ha sido cuna de importantes compositores relacionados con las fiestas de Moros y cristianos.
Los desfiles infantiles, las madrugadoras dianas, la ofrenda, los actos religiosos organizados por la Junta de la Virgen, los que organizan individualmente cada una de las comparsas, hacen que Villena constituya del 4 al 9 de septiembre, un estrés festivo inigualable.
Durante la noche del día 6 de septiembre, se celebra la Gran Cabalgata, donde las comparsas y escuadras especiales echan el resto con multitud de boatos, música y carrozas. Pero los actos más efusivos y emblemáticos sin duda, son los concentrados en el ocho de septiembre, día de Nuestra Señora María de las Virtudes. Por la tarde se produce un acto único en las fiestas del levante Español, la conversión del Moro al cristianismo. Tras su representación en la arciprestal Iglesia de Santiago Apóstol, comienza la Procesión con el conocido "Paseo de la Virgen". La Sagrada Imagen discurre por el Rabal de Villena, donde sus sinuosas y antiguas calles son testigos de momentos de intensa emoción y devoción.
En las fiestas de Villena, se produce una perfecta combinación de fiesta, religión y tradición. Estas fiestas son populares con una carga de socialización importante, debido a la participación e implicación de la ciudad de Villena en ellas, pero nunca olvidando el espectáculo de color y sonido, que siempre se ofrece al turista y visitante.
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