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Fue a última hora de la tarde cuando un supuesto peregrino se personaba en la Fundación de nuestra ciudad solicitando comida y cobijo esgrimiendo su carné de caminante peregrino. Como mandan los cánones, el carné le fue sellado dejando constancia de su paso por Villena.
La sicología de la persona que le atendió hizo que desconfiara del individuo en cuestión y tras darle el sustento necesario para reponer fuerzas, le alojó en una confortable cama donde se suponía debía reponer fuerzas para continuar con su largo camino a Santiago de Compostela.
Debió pensar este “peregrino” que solamente con pan y vino no se anda el camino y prefirió que antes de pasar la noche durmiendo darse una vuelta por la Fundación revolviendo todo lo que en su mano estuvo y ayudado con una de las escaleras que dan acceso a la litera superior del dormitorio que utilizó como palanca para abrir las puertas de las dependencias en la que el sujeto pensaba que podía engordar su botín obtenido de reventar la máquina del café y que ascendía a unos 500€.
Tras los reiterados intentos de forzar las puertas con la escalera sin conseguirlo, lanzó contra ellas algunos sillones que se encontraban en los pasillos de la Fundación, no logrando este último objetivo optó por darse a la fuga llegando incluso a dejar en el dormitorio un par de botas de “su propiedad”.
El susto mayúsculo se lo llevó la señora de la limpieza que en la mañana de hoy acudió a realizar su trabajo como todos los días, al ver el coche del sacerdote de Las Virtudes aparcado en la puerta y entrar y encontrarse el estropicio realizado durante la noche se pensó lo peor, no atreviéndose a entrar hasta que el sacerdote apareció, cosa que tranquilizó a la trabajadora.
La Fundación ha interpuesto la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.
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